El Cercle d’Economia de Menorca ha lanzado una seria advertencia sobre el futuro económico de la isla a través de una nota de opinión en la que analiza el agotamiento del modelo actual. Los datos son, para la entidad, "incuestionables y preocupantes": a pesar de que el turismo es la piedra angular de la economía local, la renta per cápita disponible de los menorquines ha retrocedido de los 26.000 euros en el año 2000 a los 24.500 euros actuales (en precios constantes).
Según el Cercle, esta pérdida de poder adquisitivo no solo responde al crecimiento demográfico, sino a factores estructurales como la acusada estacionalidad, un bajo nivel de innovación y salarios que se sitúan un 7% por debajo de la media española. "El sector turístico, tal como funciona en la actualidad, resulta insuficiente como impulsor de nuestra economía", sentencia la entidad. Por ello aboga por un cambio de modelo.
Crítica a la "visión cortoplacista" de la política
Para el Cercle, el principal obstáculo para transformar Menorca es la clase política, a la que acusa de ser "rehén de los ciclos electorales" y de carecer de coraje para aplicar soluciones estratégicas a largo plazo. Por ello, instan a los partidos a aparcar la confrontación y buscar un consenso que trascienda las legislaturas.
"Es el momento de que la clase política busque el interés común y soluciones reales", reza el documento, que propone la creación de un gran foro de debate —siguiendo ejemplos como el de Formentera— donde la sociedad civil y los empresarios lideren el cambio, acompañados por las instituciones.
Medidas valientes: límites a turistas y coches
El Cercle d'Economia sostiene que la transición hacia un nuevo modelo debe ser "valiente y comprometida". Entre las soluciones propuestas para frenar la pérdida de rentabilidad social del turismo, destacan:
- Fijar límites: Establecer topes al número de turistas y vehículos durante los meses álgidos de verano.
- Freno a la especulación: Impedir la compra especulativa de viviendas.
- Diversificación: Potenciar el sector industrial y agrario para que ganen protagonismo frente a la dependencia del turismo.
- Sostenibilidad: Impulsar la electrificación del parque móvil y la economía circular.
El PTI como herramienta jurídica
La entidad propone aprovechar las singularidades de Menorca, señalando que el Plan Territorial Insular (PTI) es la herramienta normativa propia que podría dar cobertura legal a muchas de estas reformas necesarias.
En conclusión, el Cercle considera que el actual "Pacto por la Sostenibilidad" del Govern Balear tiene una eficacia limitada por ser meramente consultivo y demasiado genérico. Por ello, abogan por un enfoque adaptado estrictamente a la realidad menorquina, donde se gestione un crecimiento equilibrado que respete el territorio y los recursos naturales sin renunciar a la competitividad.
