No hubo tregua ni respiro en la pista central. La menorquina Gemma Triay y su compañera Delfi Brea han tenido que tirar de casta y oficio esta tarde para sellar su billete a las semifinales del torneo P-2 de Gijón. En un duelo de altísimo voltaje, la dupla número uno del ranking necesitó tres sets y más de dos horas y 45 minutos de juego para doblegar la resistencia de Marta Ortega y Martina Calvo.
El partido comenzó cuesta arriba para la de Alaior y la bonaerense. Ortega y Calvó saltaron al 20x10 con las ideas muy claras, desarbolando el juego ofensivo de sus rivales y adjudicándose la primera manga por un solvente 3-6.
Remontada a base de coraje
Lejos de venirse abajo, Triay y Brea reaccionaron en tromba al inicio del segundo parcial. Con un break tempranero, lograron marcar distancias, aunque sus oponentes no regalaron ni una bola, obligando a las favoritas a emplearse a fondo para cerrar el set por un ajustado 6-4.
El guion se repitió en el tercer y definitivo asalto. La igualdad fue máxima, con intercambios espectaculares que levantaron al público de sus asientos. De nuevo, la experiencia y la contundencia de la menorquina en la red, sumadas a la defensa infatigable de Brea, permitieron que el set cayera de su lado por otro 6-4, certificando así una victoria muy trabajada.
A dos pasos del "back-to-back"
Tras el susto de los cuartos de final, Gemma Triay y Delfi Brea ya ojean el horizonte de las semifinales. Este sábado se verán las caras con Tamara Icardo y Claudia Jensen, quienes llegan con confianza tras superar su compromiso por 6-4 y 7-5.
El objetivo para la menorquina es claro: revalidar el título logrado en Gijón el año pasado. Cabe recordar que aquel trofeo fue el primero que consiguieron como pareja deportiva, por lo que las tierras asturianas guardan un significado especial para una dupla que aspira a seguir reinando en el circuito.
