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(Fotos) Restauran 1.800 m² de posidonia en Cala Blanca

Los trabajos han permitido recuperar la zona dañada hace 15 años por un vertido de bentonita durante las obras de la desaladora de Ciutadella

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(Fotos: TECNOAMBIENTE)

El pasado viernes finalizaron los trabajos de restauración de 1.800 m² de la pradera de Posidonia oceanica situada frente a las costas de Cala Blanca (Menorca), que hace 15 años se vio afectada por un vertido de bentonita durante las obras de construcción de la torre de captación de la desaladora de Ciutadella.

Los trabajos subacuáticos han sido desarrollados por la empresa Tecnoambiente SL, que resultó adjudicataria de la licitación convocada por el Institut Menorquí d’Estudis.

En ellos ha participado un equipo especializado formado por cinco personas: un doctor en Ciencias Biológicas, dos licenciados en Ciencias Ambientales y uno en Ciencias del Mar, todos ellos con titulación de buceo profesional y científico, además de un patrón portuario. También se ha contado con la colaboración de la empresa menorquina Servisub. El importe de la restauración realizada ha sido de 71.995 € (IVA incluido).

Los trabajos de restauración se han basado en el proyecto previo elaborado conjuntamente entre el equipo del OBSAM-IME y el IMEDEA-CSIC, y que fue autorizado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

La metodología de restauración está basada en la seguida en otros proyectos de restauración de praderas de Posidonia oceanica desarrollados en las Islas Baleares bajo la supervisión científica del IMEDEA, como es el caso del proyecto “Bosque Marino de REDEIA” llevado a cabo en la bahía de Pollença, el de Cala en Bosch tras las obras de la interconexión eléctrica submarina Mallorca-Menorca, o la restauración del arrecife barrera del puerto de Fornells impulsada por Ports IB.

Cómo se ha restaurado la pradera afectada

La primera etapa ha consistido en los trabajos de prospección y cartografía detallada de los 1.800 m² de superficie para planificar la plantación. Esta fase ha supuesto la cartografía digital de la zona de actuación, la caracterización morfológica y de la cobertura del fondo marino, el estudio de la capa de sustrato donde replantar y la determinación del grosor de la capa de mata muerta (es decir, restos de raícesrizomas y material biológico enterrado en el fondo marino que anteriormente sustentaba la propia pradera), ya que este es el sustrato óptimo sobre el cual replantar la posidonia, tal como se ha observado a partir de experiencias previas.

Posteriormente se procedió a la recolección de fragmentos vivos de posidonia desprendidos de manera natural tras los numerosos temporales marítimos de este invierno. Según Eva Marsinyach, responsable de medio marino del OBSAM, “se han prospectado las zonas de acumulación (cubetas o zonas deprimidas del fondo marino) entre Santandria y Cala Blanca.

Sin embargo, este año, como consecuencia de los temporales predominantes, la zona donde se han encontrado más fragmentos de posidonia desprendidos acumulados es en áreas más próximas al Cap des Mal Passar, en el Cap d’Artrutx.

Para estas tareas se han utilizado torpedos de arrastre para hacer más eficiente el tiempo de trabajo submarino de las personas encargadas de los trabajos. Cabe destacar que ha sido necesario seleccionar únicamente los fragmentos de planta que reunían las características óptimas de crecimiento para asegurar el éxito de la replantación”.

Posteriormente se trasladaron los 1.100 fragmentos de posidonia recolectados hasta las instalaciones cedidas por el Club Náutico de Ciutadella en Cala en Busquets, donde, conservados en el mar, se procedió a su preparación. A lo largo del mes de febrero, las tareas de preparación del material vegetal incluyeron el recubrimiento de los grapas metálicas que sirven de base con cera de abeja para reducir el rozamiento con los fragmentos de posidonia, y el atado de estos a las grapas para mantener su contacto con el fondo marino una vez replantados y permitir su nuevo enraizamiento.

Desde finales de febrero se fueron distribuyendo todas las cajas preparadas con los haces de posidonia por las diferentes áreas de plantación dentro de la zona de restauración. Posteriormente, en la última etapa, se procedió a clavar las grapas metálicas con los haces de posidonia cada 20 cm para posibilitar un nuevo enraizamiento de la planta en la zona impactada e iniciar así su proceso de recuperación natural.

Seguimiento científico del proceso de restauración en los próximos años

Todo el proceso de restauración irá acompañado de un seguimiento científico que permitirá evaluar su evolución y el éxito de la restauraciónIrene Estaún, coordinadora del proyecto en el OBSAM, añade: “El carácter innovador de técnicas de restauración como las aplicadas en Cala Blanca hace que resulte muy necesario el seguimiento científico posterior a la replantación para medir su efectividad y también para poder mejorar las técnicas aplicadas”.

Por este motivo, una parte de los haces replantados en el fondo marino de Cala Blanca se han identificado con etiquetas para posibilitar su estudio científico a largo plazo. Asimismo, todo el proceso ha sido registrado detalladamente mediante imágenes para facilitar el seguimiento de su evolución en el tiempo.

Científicos del IMEDEA, encabezados por los doctores Jorge Terrados e Inés Castejón, junto con el equipo técnico del OBSAM, serán los encargados de este seguimiento, que cuenta también con el apoyo financiero de la fundación Menorca Preservation, otra de las entidades asociadas que se han sumado al proyecto Interreg ARTEMIS para hacer posible esta iniciativa en Menorca.

Rebecca Morris, directora de Menorca Preservation, afirma: “Nuestra colaboración con ARTEMIS nace del compromiso con la investigación científica y la conservación marina. Este trabajo nos ha permitido apoyar al OBSAM en la identificación de una pradera de posidonia que requería restauración, una acción que ahora se ha podido llevar a cabo gracias al proyecto INTERREG. Por ello, desde Menorca Preservation consideramos esencial garantizar el seguimiento de esta restauración una vez finalice el proyecto”.

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Christian Melis

Periodista de Menorca al Dia