El Govern de las Illes Balears ha sacado a concurso el mayor contrato de comedores escolares de su historia, con una apuesta clara por el producto local y ecológico. Sin embargo, la letra pequeña del anuncio deja un sabor amargo en Menorca: de los 62 centros educativos incluidos en esta nueva contratación, solo tres pertenecen a nuestra isla.
Mientras que en Mallorca se licita el servicio para 31 centros y en Eivissa para 28, en Menorca la cifra se queda en unos testimoniales 3 colegios. Una diferencia abismal en un contrato que suma más de nueve millones de euros y que se extenderá durante los próximos tres cursos.
El objetivo del Govern es ambicioso en cuanto a la calidad: se pretende que el producto local y el ecológico sean los protagonistas del plato. De hecho, se triplican los requisitos del Estado, obligando a las empresas a ofrecer, como mínimo, un 10% de alimentos de proximidad y un 10% de producción ecológica. También se mejora la dieta con más pescado, más legumbres y la eliminación total de las carnes procesadas.
El conseller de Agricultura, Joan Simonet, ha hablado de "cambio de modelo" para apoyar al sector primario, mientras que el conseller de Educación, Antoni Vera, insiste en el objetivo de que todos los centros de infantil y primaria de las Illes Balears tengan comedor al finalizar la legislatura.
Pero la realidad de las cifras de esta licitación pone de manifiesto que, de momento, este nuevo modelo de calidad y apoyo al campo llegará de forma muy desigual al territorio, dejando a Menorca con una representación mínima en comparación con el resto de las islas.
