Alaior vivió la tarde del día 5 una de las noches más mágicas del año con la llegada de Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente, en un acto que, pese a la situación meteorológica, llenó las calles del municipio de alegría, ilusión y emoción.
La Cabalgata de los Reyes Magos salió a las 19:30 horas desde la calle Menorca y recorrió las calles más céntricas de la localidad con la participación de 70 personas, entre cavallers, Reyes Magos, pajes y miembros de la comitiva real, distribuidas en un total de siete carrozas.
Al llegar a la plaza de la Constitució, los Reyes continuaron el recorrido a pie por la calle Menor hasta la Iglesia de Santa Eulàlia, donde tuvo lugar la Adoración de los Reyes, con el canto de villancicos a cargo del alumnado de la Escola de Música. Posteriormente, Sus Majestades se dirigieron al Poliesportiu Municipal, desde donde se dirigieron a la ciudadanía con su tradicional discurso.
En su parlamento, los Reyes destacaron la ilusión de volver un año más a Alaior, afirmando que «venimos de muy lejos, hemos atravesado desiertos, montañas y mares, pero estamos muy contentos de volver a estar en Lô en esta noche mágica». También tuvieron palabras de agradecimiento por la acogida del pueblo, que definieron como «un pueblo bien iluminado, acogedor y que sabe vivir la fiesta con alegría».
Los Reyes Magos hicieron una mención especial a los niños y jóvenes del municipio, destacando el contenido de las cartas recibidas y poniendo en valor los mensajes solidarios: «nos pedís salud para los familiares y para las personas mayores, y eso nos hace sentir muy orgullosos de la juventud de Alaior». Asimismo, animaron a mantener la magia del día a día con pequeños gestos como ayudar, compartir y respetar a los demás.
El acto finalizó con el reparto de globos en el mismo Poliesportiu Municipal y con el agradecimiento de Sus Majestades al pueblo de Alaior por su participación, deseándoles «muchas sonrisas y una inolvidable noche de Reyes».
Ayer, los Reyes Magos de Oriente continuaron su visita a Alaior con una jornada llena de emoción e ilusión. Durante la mañana estuvieron en el geriátrico municipal, donde llevaron regalos a las personas residentes, y a continuación visitaron una treintena de casas de personas mayores del municipio, compartiendo momentos muy especiales. Hacia el mediodía, Sus Majestades llegaron a Cala en Porter, donde repartieron regalos a todos los niños y niñas del núcleo residencial, entre sonrisas, risas y mucha ilusión.
