El Consell Insular de Menorca, a través del departamento de Medio Ambiente, ha comenzado a sustituir los contenedores únicos de residuos, habitualmente de color naranja, instalados en varias playas de la isla por recipientes diferenciados para la fracción resto y los envases ligeros. La medida se implantará inicialmente en once playas y busca extender la recogida selectiva a estos espacios.
En esta primera fase se instalarán dos tipos de contenedores: uno destinado a la fracción resto y otro a los envases ligeros, al ser las dos fracciones que previsiblemente concentran una mayor generación de residuos en las playas.
El nuevo sistema ya se está implantando en Cala en Bosch y Cala Blanca, en Ciutadella; Cala Galdana, en Ferreries; Arenal d’en Castell y Cavalleria, en Es Mercadal; Sant Tomàs, en Es Migjorn Gran; Son Bou y Cala en Porter, en Alaior; Punta Prima y Binibèquer, en Sant Lluís, y Sa Mesquida, en Maó.
La actuación forma parte de la estrategia del Consell para mejorar la gestión de los residuos e incrementar la recogida selectiva en Menorca. Según los datos aportados por la institución insular, esta ha pasado de cerca de 25.000 toneladas en el periodo 2023-2024 a unas 30.000 toneladas en 2024-2025, lo que supone un aumento del 20 %. En 2022 se registraron alrededor de 20.000 toneladas.
El director insular de Medio Ambiente, Mateu Ainsa, ha explicado que la implantación se realizará de forma progresiva y que, una vez finalizada la temporada, se evaluará el funcionamiento del sistema. Esta valoración permitirá estudiar si es necesario incorporar otras fracciones de recogida selectiva y ampliar el modelo a más playas.
La evaluación se llevará a cabo conjuntamente con los ayuntamientos, ya que la limpieza de las playas es una competencia municipal en cuya prestación colabora el Consell mediante los correspondientes convenios con los consistorios.
Desde la institución insular también apelan a la colaboración de los usuarios para separar correctamente los residuos y contribuir a mantener las playas más limpias.
