Se escapó por muy poco. Gemma Triay y Delfi Brea se quedaron a las puertas del título en el Riyadh P1 tras una final eléctrica, de esas que hacen afición, que terminó cayendo del lado de Ari Sánchez y Andrea Ustero. El duelo fue una montaña rusa de emociones que se decidió por detalles mínimos en un tercer set de infarto.
Del dominio de Triay a la tempestad catalana
El partido arrancó con el guion soñado para la dupla hispano-argentina. Triay, mandando con su pegada, y Brea, sólida desde el fondo, impusieron su ley en la primera manga para cerrarla con un esperanzador 6-3. Parecía que el título ponía rumbo a Menorca, pero la reacción de la nueva pareja formada por la reusense y la barcelonesa fue fulminante.
Sánchez y Ustero ajustaron filas y desplegaron un juego de tiralíneas en el segundo set, borrando de la pista a sus rivales con un inapelable 6-1 que mandaba el desenlace al "todo o nada".
Un desenlace de infarto
El tercer set fue una batalla de resistencia. Dos roturas de servicio tempraneras pusieron el choque muy de cara para Ari y Andrea, que llegaron a acariciar el trofeo con ventaja clara. Sin embargo, Triay y Brea sacaron el orgullo y, con un arreón final lleno de tesón, estuvieron a punto de igualar la contienda. Pese al esfuerzo titánico, la pareja catalana mantuvo los nervios de acero para sellar el set y el campeonato con un ajustado 6-4.
Próxima parada: Gijón
Tras este revés con sabor agridulce, Triay y Brea tendrán ahora unas semanas para ajustar piezas y cargar pilas. El circuito Premier Padel se toma un respiro y no regresará hasta principios de marzo con el P2 de Gijón, la cita marcada en rojo por la menorquina para buscar su ansiada revancha.
