La Cooperativa San Crispín asumirá en mayo la gestión de la tienda de comestibles Ca Na Paqui, situada en la Plaça Nova de Alaior, con el objetivo de garantizar la continuidad de este pequeño establecimiento de proximidad tras la jubilación de su actual propietaria, Francisca Melià.
El acuerdo permitirá evitar el cierre de un comercio de barrio que durante años ha dado servicio a los vecinos de esta zona del municipio y que, en la actualidad, es el único punto de alimentación cercano para una parte de este núcleo residencial.
El local, de unos 50 metros cuadrados aproximadamente, se incorporará así a la red de puntos de venta de la cooperativa, reforzando la presencia de San Crispín en el municipio y consolidando su modelo de comercio de proximidad vinculado al territorio. Con esta operación también se generará un nuevo puesto de trabajo con el objetivo de mantener el mismo espíritu de servicio y atención al público.
Durante las próximas semanas se trabajará en la adecuación del local y en la definición del surtido inicial para que el nuevo punto de venta pueda empezar a funcionar operativamente a partir del próximo mes de mayo.
La operación se enmarca en la voluntad de San Crispín de preservar un comercio tradicional del pueblo y mantener un servicio esencial para los vecinos de esta zona de Alaior, que de otro modo se quedarían sin ningún establecimiento de alimentación cercano. «Desde el Consejo Rector creímos que era necesario dar este paso adelante como una manera de demostrar el compromiso social que tiene y ha tenido desde sus inicios San Crispín con sus socios y clientes», explica Belly Esther, presidenta de la entidad.
