Menorca Talaiòtica ha vuelto a brillar con luz propia en Tarraco Viva, el festival de recreación histórica de Tarragona que se consolida como una de las citas de referencia para la divulgación del patrimonio a nivel nacional. Durante las jornadas del 23 y 24 de mayo, la delegación menorquina desplegó un completo programa de actividades que cosechó un rotundo éxito de público, logrando exportar la esencia de la cultura talaiòtica al territorio peninsular.
El interés de los asistentes quedó patente desde el primer momento. Los talleres de honda balear organizados en el Campo de Marte, dirigidos por Lluís Pons Livermore, colgaron el cartel de "completo" antes de que comenzara el festival. En ellos, los participantes no solo descubrieron el origen de esta histórica arma, sino que pudieron trenzar su propia honda y practicar las técnicas básicas de lanzamiento.
Éxito masivo de los "Funditores Baleares"
El plato fuerte del fin de semana fue la recreación histórica Funditores Baleares, que congregó a más de 1.000 espectadores en el Auditorio del Campo de Marte a lo largo de tres concurridas sesiones. Con el arqueólogo Borja Corral a cargo de la contextualización, los recreadores revivieron escenas cotidianas de la sociedad talaiòtica.
La representación culminó con una espectacular exhibición de tiro a cargo de cinco miembros de los Honderos de Menorca, ataviados con indumentaria fielmente inspirada en el período talaiòtic.
Divulgación audiovisual y editorial
La vertiente más didáctica se trasladó al centro cultural del antiguo Ayuntamiento de Tarragona, donde se proyectó el segundo capítulo de la miniserie documental Menorca Talaiòtica, titulado “El temps dels talaiots i l’herència dels foners”. Producido por Empàtic Audiovisuals e IB3, el pase contó con la introducción de la divulgadora Cecília Ligero, quien desgranó los detalles del tramo final de esta era.
Por último, los Jardines del Campo de Marte acogieron la presentación del nuevo volumen de la colección Sitjot, centrado en el emblemático yacimiento de Son Catlar. La arqueóloga Majo León, en representación del Proyecto Modular, desveló los pormenores de la publicación.
