Acertaron, nos invade el temido burnout. Más de la mitad de los médicos jóvenes de nuestro país presentan un cuadro completo de agotamiento emocional, despersonalización y baja realización personal. Los datos presentados hoy por la OMC en el Senado de España alertan de un problema estructural que pone en riesgo la salud de los profesionales, la seguridad de los pacientes y la sostenibilidad del sistema sanitario.
La Organización Médica Colegial (OMC) ha presentado los resultados del Estudio IKERBURN: de la vocación al agotamiento, que revela una prevalencia crítica del síndrome de burnout entre los médicos jóvenes españoles. El 93,9% presenta síntomas compatibles con desgaste profesional, y más del 50% cumple criterios de burnout completo El estudio alerta de que el agotamiento emocional y la falta de descanso se están convirtiendo en la norma en una generación llamada a sostener el sistema sanitario.
El informe presentado a raíz de los datos de ese estudio, elaborado por la Sección Nacional de Médicos Jóvenes y Promoción de Empleo de la OMC, muestra una radiografía preocupante: El 79% de los médicos jóvenes sufre agotamiento emocional. El 84% presenta despersonalización El 63% experimenta baja realización personal
El estudio concluye que la realización de guardias de 24 horas durante la residencia es uno de los factores que más aumenta el riesgo de burnout. Otros de los datos que se desprenden del estudio subrayan que el 43,6% no libra tras las guardias en sábado y el 85% reconoce una disminución de la libido consecuencia del desgaste profesional. Además, dos de cada tres padecen insomnio, el 38% recurre a ansiolíticos o alcohol y uno de cada cuatro ha necesitado una baja laboral por causas relacionadas con el burnout.
El problema afecta a todas las especialidades y comunidades autónomas, aunque se acentúa en las áreas quirúrgicas y hospitalarias, y es un 24% más frecuente en mujeres. La OMC advierte de que estos datos no reflejan solo un problema individual, sino una crisis estructural que se inicia en el periodo MIR..
La falta de descansos, la sobrecarga asistencial y la precariedad contractual vulneran la normativa europea sobre tiempos de trabajo y repercuten directamente en la seguridad de los pacientes. “Atender la salud mental de los médicos jóvenes no es un lujo, es una condición para garantizar la seguridad del paciente y la calidad asistencial”, señala el informe, que pide una reforma estructural urgente para frenar el deterioro del bienestar profesional y evitar la fuga de talento médico.
Además de realizar una fotografía del estado de salud de los médicos jóvenes españoles, el informe presentado ofrece una serie de recomendaciones concretas con el objetivo de revertir la situación, entre las que se destacan:
Cumplir la normativa laboral y garantizar los descansos tras guardias. Reforzar la tutorización y la equidad en la carga asistencial. Potenciar el Programa de Atención Integral al Médico Enfermo (PAIME), que solo conoce el 40% de los residentes. Implementar programas de bienestar psicológico y conciliación, con especial atención a la brecha de género. Crear un observatorio nacional de burnout para monitorizar la evolución del problema.
Más que nunca necesitamos un estatuto marco que nos cuide y que reconozca nuestra singularidad. Por eso vamos a iniciar un calendario de huelgas nacionales y por la sanidad pública, en la que la falta de médicos, condiciona su calidad y la seguridad de 49 millones de españoles. La pelota está en el Gobierno de Sánchez.
En derrota transitoria pero nunca en doma.
