El Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR ha presentado ante la Mesa del Congreso de los Diputados una Proposición no de Ley (PNL) para su debate en la Comisión de Transportes y Movilidad Sostenible. La iniciativa insta al Gobierno central a forzar a Aena y Enaire a paralizar de forma definitiva el proyecto de implantación de una torre de control remota en el Aeropuerto de Menorca y a acometer de inmediato la construcción de una nueva infraestructura física convencional.
Una instalación obsoleta y un proyecto en vía muerta
En la exposición de motivos de la propuesta se recuerda que la actual torre de control menorquina data de 1968 y arrastra serios problemas de espacio y deterioro estructural, agravados por la presencia de placas de amianto (fibrocemento), lo que hace urgente su desmantelamiento y sustitución.
Aunque el Plan Director de 2009 y el primer Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA) de 2017 contemplaban la edificación de una nueva torre física, en 2019 se viró hacia la implantación de una torre remota digital. Sin embargo, este proyecto —presupuestado inicialmente en más de 5,3 millones de euros y adjudicado en parte a la firma Gesnaer Consulting— ha acumulado constantes fallos técnicos, lo que llevó a Aena y a la contratista a firmar una suspensión temporal total el pasado 30 de noviembre de 2023.
SUMAR incide en que los propios sindicatos del sector, como USCA y CCOO, así como el Consell Insular de Menorca (hasta en tres ocasiones) y el Parlament balear (en febrero de 2020), ya habían advertido por unanimidad de la inaplicabilidad de este sistema en la isla.
La especificidad del tráfico aéreo menorquín
La iniciativa parlamentaria subraya que en ningún lugar del mundo opera una torre remota exclusiva para un aeropuerto con el volumen y la complejidad operativa de Menorca, que en 2023 registró más de 4 millones de pasajeros y 35.667 operaciones, concentrando el 90 % del tráfico en solo siete meses.
A la elevada intensidad de la aviación comercial y privada estacional se suman condicionantes del espacio aéreo (CTR) insular, como la gestión del tráfico del aeroclub local, el helipuerto del hospital, la base militar de San Isidro y la posible implantación de una base de hidroaviones en el puerto de Maó, además de prestar servicios de aproximación.
Asimismo, la PNL cita el precedente internacional de las Islas Escocesas, donde el Gobierno regional canceló en 2022 un proyecto similar tras invertir nueve millones de libras ante la inviabilidad técnica para sus aeropuertos, los cuales manejan un tráfico sensiblemente inferior al de Menorca.
Peticiones concretas de la PNL
A través del texto articulado, SUMAR exige al Ejecutivo central que instruya a Aena y Enaire para llevar a cabo tres actuaciones principales:
- Paralización definitiva del proyecto de torre remota en el Aeropuerto de Menorca.
- Construcción inmediata de una nueva torre de control física convencional.
- Garantía de las plantillas mínimas necesarias, tanto de controladores como de técnicos de mantenimiento de navegación aérea, para atender adecuadamente las necesidades del servicio según la normativa vigente.
