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Costas pospone la reparación de las instalaciones dañadas en Sant Tomàs y Sant Adeodat

El Ayuntamiento lamenta el perjuicio que esta situación puede causar en la zona turística y cierra de forma preventiva la rampa de botadura al no poder garantizar su seguridad

El estado de las playas.
El estado de las playas.

Las playas de Sant Tomàs y Sant Adeodat comenzarán la temporada sin tener reparadas ni operativas las pasarelas de acceso y la rampa de botadura que resultaron dañadas hace un mes por el oleaje del temporal Nil, según ha informado el Ayuntamiento.

El Consistorio ha señalado que, tras los daños, solicitó la intervención de Costas y del Servicio de Limpieza de Playas del Consell Insular, que actuó en un primer momento. La semana pasada, además, representantes municipales mantuvieron una reunión con el jefe de la Demarcación de Costas en BalearesJorge Miguel Ortega, y con la directora insular de la Administración General del EstadoClara Mayans.

Según ha trasladado el Ayuntamiento, los responsables de la administración estatal justificaron que no se repararán íntegramente todas las pasarelas aludiendo al carácter recurrente de los temporales y a los efectos del cambio climático, al considerar que estas infraestructuras pueden volver a sufrir daños con el paso del tiempo. Esta decisión implicará una reducción del espacio ocupado por estas instalaciones y también de la accesibilidad a las playas.

La administración municipal sostiene además que Costas deberá licitar de forma conjunta las actuaciones en todo el litoral afectado y que, por ahora, no ha garantizado que las obras estén iniciadas en mayo, cuando aumenta la actividad turística en Sant Tomàs.

«Somos los primeros perjudicados por esta situación», ha dicho el concejal Antoni Borràs, que ha manifestado la impotencia del equipo de gobierno por no poder mejorar el estado de la urbanización de cara al inicio de la temporada de verano, «ya que el Ayuntamiento no tiene competencias y quien debe actuar es Costas». Aun así, ha pedido a la administración competente que «acelere los trámites y sea sensible a los perjuicios que una demora excesiva puede causar a los usuarios y empresarios de la zona».

Como consecuencia del temporal del pasado mes de febrero, también se ha optado por cerrar cautelarmente el acceso a la rampa de botadura. El acuerdo se ampara en el informe de la Policía Local, que describe diversos daños estructurales «significativos», desde el desplazamiento de parte del hormigón, la existencia de vaciados bajo la estructura, el hundimiento parcial de uno de los tramos y la presencia de fisuras y fracturas en el pavimento.

Ante esta situación y de forma preventiva, la Policía ya limitó temporalmente el acceso de vehículos a la rampa, pero la inspección llevada a cabo recientemente por los servicios técnicos ha confirmado el deterioro de la instalación como resultado de los temporales marítimos. En ella se han constatado diversas afecciones estructurales que hacen necesarias actuaciones de reparación, mejora y adecuación de la infraestructura.

El informe policial destaca que las afecciones que presenta «pueden comprometer la seguridad durante las maniobras de botadura y retirada de embarcaciones, especialmente en el caso de vehículos con remolque». Por este motivo, «mientras no se lleven a cabo las actuaciones de reparación, no se puede garantizar que la estructura reúna las condiciones adecuadas de seguridad». Así, ha procedido a señalizar de forma oportuna la prohibición para advertir a los usuarios.

El proyecto de mejora, reparación y ampliación de la rampa de botadura cuantifica el coste de las obras en 392.260,75 euros. El presupuesto cuadruplica el que ya estaba previsto en 2023 (y que ascendía a 96.227,69 euros), cuando el Ayuntamiento promovió la reforma de la instalación hasta los 8,5 metros de anchura con el objetivo de que pudiera ser utilizada por embarcaciones de mayor eslora. 

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Christian Melis

Periodista de Menorca al Dia