El centro de Maó se ha convertido esta mañana en el epicentro de la solidaridad y el compromiso local con la celebración de la XXXII Trobada d’Entitats Socials. La cita, plenamente consolidada en el calendario del municipio, se ha desarrollado con éxito entre las 10:00 y las 13:00 hores, congregando a un total de 27 entidades sociales que han sacado sus proyectos a la calle para darlos a conocer a la ciudadanía.
La jornada se ha vivido como una auténtica fiesta de la justicia social y del voluntariado, repartiendo su programación en dos puntos neurálgicos de la ciudad que han registrado una gran animación durante toda la mañana.
Cultura, deporte y actividades familiares en el centro
Por un lado, la confluencia de la calle Nou con s’Arravaleta ha concentrado las propuestas más dinámicas. Los viandantes han podido disfrutar de una exhibición de kárate y de sevillanas a cargo del Club Vidalba, así como de una sesión de glosat protagonizada por Catalina Pons en representación de la Lliga Reumatològica de Menorca. En este mismo espacio, la Associació Pàrkinson Menorca ha coordinado la elaboración de un mural colaborativo que ha sumado la participación de numerosos vecinos.
Por otro lado, el parque de Es Freginal se ha transformado en el área familiar de la jornada. Allí, la Fundació Vicente Ferrer ha impartido un taller de mandalas colaborativos, mientras que los más pequeños han podido disfrutar de dos sesiones de cuentacuentos: una organizada por la Associació d'Esclerosi Múltiple de Menorca y otra a cargo de Gemma Moll, del Fons Menorquí de Cooperació.
El fruto del trabajo en comisión
Más allá del ambiente festivo, el evento ha destacado este año por una importante novedad organizativa. El diseño y la estructuración de la jornada no han sido unilaterales, sino que han surgido directamente de las nuevas comisiones de trabajo del Consell Municipal d’Acció Social.
Estas mesas técnicas (divididas en las áreas de Mayores, Diversidad Funcional y Comunitaria) se han establecido en los últimos meses como espacios de trabajo estables. En ellos, las entidades no solo comparten diagnósticos sobre la realidad social del municipio, sino que impulsan propuestas coordinadas. Con la edición de este año, el Ajuntament de Maó ha querido visibilizar este esfuerzo diario y fortalecer los vínculos de un tejido asociativo que la administración local califica de "imprescindible" para la cohesión y el bienestar del municipio.
