Las Illes Balears lideran la innovación forestal con un proyecto pionero para medir la captura de CO₂

La iniciativa RPAS-CO₂ permite cuantificar el carbono almacenado en los bosques y optimizar su gestión frente al cambio climático

Se podrá conocer cuánto carbono almacenan los árboles del norte de Menorca, entre otras opciones.
Se podrá conocer cuánto carbono almacenan los árboles del norte de Menorca, entre otras opciones.

Las Illes Balears han reforzado su estrategia ambiental con el desarrollo de RPAS-CO₂, un proyecto de I+D+i que establece una metodología avanzada para calcular el carbono almacenado en los sistemas forestales del archipiélago. Esta herramienta nace para dar respuesta al Decreto 48/2021 del Registro balear de huella de carbono, que obliga a medianas y grandes empresas a ejecutar planes de reducción de emisiones.

El proyecto ha sido desarrollado por el Grupo Tragsa, con el respaldo del Govern y la colaboración científica de la Universidad de Córdoba (ERSAF-UCO). Juntos han integrado datos del Inventario Forestal Nacional y el Mapa Forestal de España para crear una cartografía precisa de la biomasa y, por primera vez, un mapa del carbono orgánico del suelo (COS) en los montes baleares.


Gestión forestal como herramienta climática

La nueva cartografía permite monitorizar la evolución de la materia vegetal y orientar las prácticas silvícolas para maximizar la absorción de dióxido de carbono. El conseller de Agricultura, Pesca y Medio Natural, Joan Simonet, ha subrayado la importancia de esta gestión activa: «Si limpiamos nuestros bosques también potenciamos la absorción de CO₂».

Según Simonet, esta metodología rigurosa sitúa a las islas en la vanguardia de la innovación forestal, convirtiendo la gestión de los montes en una «herramienta estratégica» contra el calentamiento global.


Precisión mediante drones

Una de las claves del proyecto RPAS-CO₂ es el uso de datos de alta resolución procedentes de drones y del Plan Nacional de Ortofotografía Aérea (PNOA). Esta tecnología facilita la programación de actuaciones a escala de rodal —unidades forestales mínimas— con un nivel de detalle técnico sin precedentes.

En este sentido, la directora general de Medio Natural y Gestión Forestal, Anna Torres, ha destacado que disponer de una visión integral del carbono en la biomasa y el suelo permite planificar con mayor eficacia. «Los resultados demuestran que una silvicultura activa no solo mejora la salud de nuestros bosques, sino que incrementa significativamente su capacidad de captura», ha señalado.

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Jordi Ribera

Periodista de Menorca al Dia