El Consell Insular de Menorca ha aprobado un convenio de colaboración con la Unión Excursionista Menorquina (UEM) para iniciar la mejora de las vías de escalada del litoral y garantizar unas condiciones óptimas de seguridad y uso de estas instalaciones deportivas.
El proyecto, en el que el Consell Insular aporta 20.000 euros, prevé la intervención en varios sectores de escalada del litoral menorquín:
- En el sector Funk se actuará en 4 vías.
- En el sector Binissaida se actuará en 9 vías.
- En el sector Xaloc se actuará en 5 vías.
- En el sector Pedriza se actuará en 5 vías.
- En el sector Agulles se actuará en 7 vías.
- En el sector Llunyà se actuará en 13 vías.
La Unión Excursionista Menorquina, entidad sin ánimo de lucro con una trayectoria desde 1981, será la encargada de llevar a cabo estas actuaciones.
En Menorca existen vías de escalada gracias a la intervención de personas que se implicaron en esta modalidad a lo largo de los años 80 y 90. En ellas se emplearon materiales de acero inoxidable de alta calidad, un material que en condiciones normales puede tener una vida útil de 40 años.
Sin embargo, en Menorca, debido a la salinidad, se encuentran desgastados, poniendo en cuestión la seguridad de los usuarios.
El conseller de Cultura, Educación, Juventud y Deportes, Joan Pons Torres, ha destacado que este convenio “responde a una necesidad real del territorio y del colectivo de escaladores, que desde hace años alertan del deterioro de muchas vías debido a las condiciones ambientales de Menorca”.
En este sentido, ha subrayado que “la seguridad de los usuarios es una prioridad absoluta, y por eso hacemos una apuesta clara por invertir en el mantenimiento y la mejora de estas instalaciones deportivas al aire libre”.
Por su parte, Miquel Àngel Apesteguia, redactor del proyecto, ha afirmado que “la reequipación de todos los sectores de escalada de Menorca se llevará a cabo por etapas. Para ello, hemos elaborado un proyecto marco que analiza el conjunto de la isla, identifica las problemáticas existentes y establece la inversión necesaria, con el objetivo de ir actuando por zonas hasta garantizar unas condiciones óptimas de seguridad", ha detallado.
Además, ha precisado: "El principal problema que hemos detectado es la corrosión provocada por la sal marina, que deteriora los materiales y genera un riesgo para los usuarios. Para darle respuesta, apostamos por anclajes de materiales resistentes a la corrosión, como el titanio, que es el recomendado por las organizaciones especializadas”, ha concluido.
