El GOB ha expresado su rechazo a la iniciativa presentada por el PP en el Parlament balear para permitir la caza en islotes, barrancos y acantilados del interior de Menorca. La propuesta, defendida por el diputado menorquín Jordi López, plantea modificar la Ley 3/2023 de Menorca Reserva de Biosfera y suprimir la prohibición vigente en estos espacios, que la entidad ecologista considera de máximo valor ambiental.
Según ha señalado la organización, la modificación se ha presentado en forma de enmienda al Decreto-ley 8/2025, de medidas urgentes para acelerar proyectos estratégicos que contribuyan a la transformación económica de las Illes Balears. A juicio del GOB, ello dejaría la regulación de estos espacios a expensas de la Ley de Caza, que solo considera zonas de seguridad el dominio público hidráulico y litoral, así como los embalses, pero no el resto de áreas afectadas.
El artículo 25 de la ley de Menorca Reserva de Biosfera prohíbe, por razón de localización, la práctica de la actividad cinegética en cualquier modalidad en islotes, acantilados costeros, zonas húmedas, sistemas dunares y otros bienes de dominio público marítimo-terrestre, así como en acantilados interiores, fondos de barranco y en el entorno de elementos protegidos como patrimonio histórico.
El GOB recuerda además que la Ley de Espacios Naturales de Baleares incluye entre las áreas naturales de mayor nivel de protección terrenos adyacentes a la ribera del mar, sistemas dunares, islotes, zonas húmedas, cimas, barrancos y acantilados. En este contexto, considera que la enmienda no va acompañada de ninguna justificación y advierte de que una medida de este tipo puede suponer un riesgo para los valores ambientales y para las personas que se encuentren en la zona.
La entidad subraya también que tres de cada cuatro hectáreas de Menorca ya están declaradas coto de caza, por lo que, a su entender, no faltan espacios para la práctica cinegética en la isla. Por ello, cuestiona que se modifique una norma específica de Menorca en detrimento de algunos de los pocos enclaves naturales que no están sometidos a la presión de la caza y sin que se haya ofrecido una explicación pública sobre la necesidad de este cambio.
