La Semana Santa arranca con muy mal tiempo y varias alertas meteorológicas activas, lo que deja en suspenso las tradicionales procesiones del Vía Crucis que deberían tener lugar esta tarde. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ya advirtió hace unas horas de que «una irrupción de aire polar nos afectará durante el domingo y dejará un temporal de viento, oleaje y precipitaciones».
Poco después, la propia institución emitía una retahíla de alertas. A partir de las nueve de la mañana y para el resto del día, se ha activado el aviso naranja por fenómenos costeros adversos, debido a un viento del norte de entre 60 y 75 km/h (fuerza 8) y olas de 5 a 7 metros, con picos máximos que podrían rondar los 12 metros.
Asimismo, entre las nueve de la mañana y las tres de la tarde, permanecen activas las alertas amarillas por rachas de viento de hasta 80 km/h y la posibilidad de lluvias y tormentas que podrían dejar hasta 20 litros por metro cuadrado en una hora. A partir de las 15:00 horas, el aviso por viento subirá de nivel amarillo a naranja, ya que la tramontana podría alcanzar los 90 km/h.
Procesiones en peligro
Este escenario pone en serio riesgo la celebración de los actos religiosos. Es poco probable que las cofradías se aventuren a exponer sus pasos ante el riesgo de que las precipitaciones dañen las imágenes. Las iglesias de Sant Francesc de Maó y Ciutadella tienen previsto realizar la procesión del Vía Crucis esta tarde a partir de las 19:30 horas, pero su salida está en el aire.
También queda por ver qué sucederá durante la mañana con los actos propios del Domingo de Ramos en diversas parroquias de la isla, que dependen totalmente de la evolución de este frente polar.
