Menorca vuelve a estar conectada por mar tras el fuerte temporal que obligó al cierre de sus principales puertos. Tanto el puerto de Maó como el dique de Son Blanc en Ciutadella ya están operativos, después de que la intensidad del viento haya disminuido y el estado del mar haya mejorado.
Durante varias horas, la isla permaneció incomunicada por vía marítima debido a los fuertes vientos y el oleaje intenso, que impedían la navegación segura. Sin embargo, la situación comenzó a normalizarse pasada la medianoche, cuando el puerto de Maó reabrió sus instalaciones.
Por su parte, en el puerto de Ciutadella, el tráfico marítimo se ha reanudado de forma parcial, permitiendo la operativa de barcos de menos de 130 metros de eslora, una medida que busca garantizar la seguridad mientras persisten algunas condiciones adversas.
A pesar de esta mejora, las alertas meteorológicas continúan activas, aunque las autoridades destacan que el estado del mar ha evolucionado favorablemente en las últimas horas.
