El escudo económico desplegado por el Gobierno central para mitigar los efectos de la guerra en Irán tendrá un impacto inmediato y millonario en las Islas Baleares. Según ha detallado este lunes la secretaria de Estado de Turismo, Rosario Sánchez, las medidas de choque aprobadas el pasado viernes inyectarán más de 70 millones de euros en la economía balear, una cifra que se considera conservadora y que aumentará significativamente al sumar las inversiones estructurales a largo plazo.
Tras una reunión clave con el delegado del Gobierno en Baleares, Alfonso Rodríguez, y representantes de las principales patronales y sindicatos, Sánchez ha calificado el escenario actual de "situación de emergencia". La prioridad absoluta es proteger sectores estratégicos como el transporte, el sector primario y, muy especialmente, el turístico, que se encuentra a las puertas de una Semana Santa decisiva para el arranque de la temporada.
Cifras clave del Plan de Choque
El impacto de 70 millones de euros se refiere exclusivamente a las medidas coyunturales de alivio inmediato:
- Energía y Combustible: Rebajas fiscales directas y ayudas para compensar el encarecimiento de la luz y los carburantes.
- Vivienda: Prórroga automática de los contratos de alquiler, una medida que dará seguridad a unos 24.000 arrendatarios en todo el archipiélago.
- Escudo Social: Extensión del bono social eléctrico para las familias más vulnerables.
Un impacto real "muy superior"
Rosario Sánchez ha matizado que estos 70 millones son solo el punto de partida. La estimación ofrecida esta mañana no computa aún el efecto económico de las medidas estructurales de calado, tales como:
- Ayudas específicas para la industria electrointensiva.
- Subvenciones para la compra de vehículos eléctricos y despliegue de puntos de recarga.
- Bonificaciones en el IRPF por obras de eficiencia energética e instalación de placas solares en domicilios.
Llamada a la unidad ante la temporada turística
La secretaria de Estado ha apelado a la "unidad de acción" entre administraciones, empresas y agentes sociales. El objetivo es que Baleares afronte el inicio de la actividad turística con las máximas garantías posibles pese a la inestabilidad internacional. "Es imprescindible actuar con celeridad para que la cadena de valor del turismo no pierda competitividad en este contexto de incertidumbre", ha subrayado.
