Eva Remolina/AMIC
El plástico es uno de los materiales que más impacto tienen en el medio ambiente. Cada día, en casa, utilizamos botellas, bolsas, envoltorios y envases que, una vez usados, a menudo acaban contaminando ríos, mares y bosques. Reducir el consumo de plástico no solo ayuda al planeta, sino que también puede hacer que nuestro hogar sea más sostenible y saludable.
1. Evitar los productos de un solo uso
Bolsas de plástico, vasos, platos y cubiertos de un solo uso se pueden sustituir por opciones reutilizables. Puedes utilizar botellas y tazas de metal o vidrio, bolsas de tela y recipientes que se laven fácilmente.
2. Comprar a granel y con envases reciclables
Muchas tiendas ofrecen alimentos a granel como arroz, legumbres o cereales. Llevar tus propios recipientes reduce el uso de plástico y, además, ayuda a comprar solo lo que necesitas.
3. Elegir productos con menos embalaje
A la hora de comprar, busca productos con envase de cartón, vidrio o papel en lugar de plástico. Incluso la fruta y la verdura pueden comprarse sin envolver, evitando bolsas de plástico innecesarias.
4. Reutilizar y reciclar
No todo el plástico que tenemos en casa tiene que ser tirado. Puedes reutilizar botes, botellas y envases para guardar comida, material escolar o para hacer manualidades. Y, cuando sea necesario tirarlos, recuerda separarlos correctamente en el contenedor amarillo.
5. Hacer pequeños cambios en la higiene y la limpieza
Muchos productos de limpieza vienen en botellas de plástico. Utilizar jabón en pastilla, detergentes concentrados o recargables ayuda a reducir el plástico. También puedes fabricar algunos productos caseros con ingredientes naturales.
