El puerto de Maó se ha convertido esta tarde en el nuevo destino de uno de los barcos más exclusivos del verano. El superyate ‘Yalla’ —cuyo nombre es un término árabe que se traduce como «¡vamos!»— acaba de atracar en la rada mahonesa. La embarcación pertenece al multimillonario egipcio Naguib Sawiris, cuya familia figura entre las más poderosas e influyentes del mundo árabe, con un patrimonio total estimado en más de 11.000 millones de dólares.
Lujo a medida y prestaciones de infarto
Construido en el año 2014 por el prestigioso astillero CRN (bajo las siglas de su matriz original) y diseñado exteriormente por Omega Architects, el 'Yalla' es una joya flotante hecha a medida. Con una longitud de 73 metros (240 pies) y un volumen de 1.709 toneladas, el barco cuenta con un diseño interior a cargo de Droulers Architecture que destila lujo en cada rincón. Entre sus comodidades más destacadas, dispone de una elegante piscina cubierta y amplios espacios de relax.
El coste de mercado de este superyate ronda los 80 millones de dólares (unos 74 millones de euros), y mantenerlo a flote implica un desembolso anual en costes de funcionamiento de entre 5 y 8 millones de dólares, cifras al alcance de muy pocas fortunas en el planeta.
En el apartado técnico, la nave está propulsada por motores Caterpillar que le permiten alcanzar una velocidad máxima de 19 nudos.
Capacidad para 12 huéspedes y 22 tripulantes
El diseño del 'Yalla' maximiza el confort y la privacidad. Tiene capacidad para alojar cómodamente a 12 huéspedes repartidos en 6 camarotes o suites suntuosas. Para garantizar un servicio impecable, discreción y confort absoluto a bordo, el barco alberga espacio para una tripulación de 22 personas, alojadas en otras 10 cabinas independientes.
Un dueño de una dinastía influyente
Naguib Sawiris, el propietario, ha forjado su inmensa fortuna familiar a través de las telecomunicaciones y la construcción en Egipto. Su imperio inmobiliario abarca resorts de lujo, complejos residenciales, marinas y campos de golf.
La familia es conocida por sus inversiones exclusivas en todo el mundo, como la compra en 2014 del que fuera el ático más caro de Nueva York en la Quinta Avenida.
