¿Cómo nos mueve el algoritmo? Bajo esta premisa nace Scroll, la ambiciosa producción de danza contemporánea dirigida por las bailarinas y coreógrafas Laura Lliteras y Marina Fullana que esta tarde se pudo ver en el Teatre Principal de Maó.La obra propone un viaje físico y emocional por el paisaje digital que define nuestro presente, explorando cómo las redes sociales han mutado nuestra forma de entendernos y relacionarnos con el mundo.
Coreografía de un bucle infinito
El título de la pieza hace referencia al gesto mecánico y casi compulsivo de deslizar contenido en nuestras pantallas. En un espacio que simula ser ilimitado, los cuatro intérpretes —Joan Ferré, Ioar Labat, Joan Vila y Javier de la Asunción— ejecutan movimientos constantes y repetitivos. Es una danza guiada por la curiosidad humana, pero también por las pautas invisibles de los algoritmos que nos observan y predefinen como consumidoras.
La dramaturgia, a cargo de Marc Villanueva, sitúa a los bailarines frente a un "espejo digital" donde conviven la intimidad, el sentido del humor y la tragedia. La obra logra capturar esa dualidad entre lo humano y lo virtual, mostrando cómo nuestros intereses acaban convertidos en meros datos.
Una producción con sello de excelencia
Scroll llega avalada por la crítica tras haber obtenido el Premio ATAPIB 2024 a la Mejor Dirección, reconociendo el liderazgo creativo de Lliteras y Fullana. El apartado técnico refuerza esta atmósfera inmersiva con Joan Vila a cargo del espacio sonoro, Isabel Joaniquet y Juanro Campos a cargo del diseño de espacio e iluminación y Valleriola como responsable del vestuario.
Alianza institucional
El proyecto destaca también por su sólida red de apoyos, siendo una coproducción de instituciones de referencia como el Teatre Principal de Palma, Dansa Metropolitana, Tanz Haus Zurich, Eima, Estruch y el Institut d’Estudis Baleàrics.
Con Scroll, la danza contemporánea balear demuestra su capacidad para tomar el pulso a la actualidad tecnológica, transformando algo tan cotidiano como un gesto en la pantalla en una experiencia artística profunda y necesaria.
