Maó vive un tranquilo inicio de sus fiestas mayores. Un pasacalles con gigantes y bandas de música, más el caragol con decenas de caballos, han recorrido el centro de la ciudad para encaminarse hacia la ermita de Gràcia. Ha sido un momento de festejo con los más pequeños, que han podido tocar a las monturas para empezar a imbuirse en el espíritu de Gràcia.
Nadie se ha querido perder la celebración. La presidenta del Govern, Marga Prohens, también se ha sumado a la fiesta y ha recorrido las calles de Maó para ver todo el espectáculo.
Pasadas las siete ha llegado el momento más ceremonioso con las completes en la ermita de Gràcia. Ha sido la primera oportunidad de demostrar el fervor a la patrona de la ciudad, que tendrá su continuidad mañana martes con la missa de caixers. Los cavallers y la junta de caixers toman ahora la beguda a la espera de enfilar ya el camino a la Plaça de la Constitució para que empiece el jaleo.
