El Recinto Ferial de Es Mercadal se convirtió anoche en el epicentro de la cultura isleña con la celebración del esperado concierto de verano de la Banda de Música des Mercadal. Bajo la batuta de Litus Arguimbau, la formación firmó una velada histórica al rendir tributo al rico patrimonio de la música de autor de Menorca, logrando congregar a más de un centenar de personas sobre el escenario entre músicos y artistas invitados.
El espectáculo ofreció un ambicioso viaje antológico en formato simfónico, entrelazando las trayectorias de creadores consagrados con las propuestas más actuales de la escena menorquina. La respuesta del público fue extraordinaria en una noche que colgó el cartel de alta disponibilidad y que arrancó desde tempranas horas de la tarde con un espacio dedicado a dar visibilidad a grupos emergentes locales.
Un repertorio de oro con colaboraciones de lujo
El gran atractivo de la cita fue la participación de una cuidada selección de los nombres más representativos de la música de la isla, cuyas canciones cobraron una nueva y espectacular dimensión gracias a los arreglos de la banda. Loss clásicos de siempre: La incombustible Joana Pons y el carismático Cris Juanico (quien también revivió el legado de los emblemáticos Ja t'ho diré) aportaron la dosis de nostalgia y maestría que emocionó a los asistentes de mayor edad. Identidad y poesía: El universo particular de Leonmanso, las melodías con solera de Suc i Sopes y el folk con sello propio de Ses Bísties de Mongofre demostraron la enorme variedad estilística que atesora Menorca. Y las propuestas de Xafogor y el enérgico rock de Pèl de Gall desataron la euforia entre los sectores más jóvenes, conectando a distintas generaciones en un mismo compás.
El director de la banda, Litus Arguimbau, destacó el valor pedagógico del proyecto, concebido para conectar a los músicos más jóvenes de la escuela local con la historia viva de la composición menorquina. El evento, que contó con la colaboración del Ayuntamiento des Mercadal y el Consell Insular, se despide como uno de los hitos culturales imprescindibles de este verano.
