“La carrera olímpica no implica ningún sacrificio para mí”

Entrevista al regatista menorquín, que analiza el inicio de su nueva campaña olímpica en la clase Nacra 17 en la que compite en el Princesa Sofía


Joan Cardona, en el Club Náutico de Palma.
Joan Cardona, en el Club Náutico de Palma.

¿Cómo afrontas este Trofeo Princesa Sofía Mallorca by FERGUS Hotels?, ¿cómo ves el nivel de la clase?

“Es nuestra primera regata en la que ya podemos competir con cierto control técnico del barco. El Nacra 17 es un barco muy complejo y todavía estamos conociéndonos como equipo: cómo actuamos en competición, cómo podemos complementarnos Nicole y yo. De momento, no hemos sido capaces de sacar todo nuestro potencial, pero confiamos en que día tras día iremos mejorando y mostrando nuestra mejor versión. El nivel de la flota es muy alto. Me ha sorprendido porque entrenando parece que todo el mundo va a medio gas, sin embargo, en cuanto empieza la regata, el nivel sube varios escalones y hay que estar a la altura. Estoy muy contento de regatear en una flota tan competitiva”.

¿Qué equipos ves más fuertes ahora mismo?

Hay bastantes países que llevan años trabajando juntos y tienen mucha solidez, como Suecia, Argentina o Inglaterra, que ganó el último Mundial. Y luego la referencia histórica en Nacra 17 son los italianos. En este Trofeo Princesa Sofía Mallorca no participan sus dos mejores equipos, pero cuando estén en las siguientes regatas seguro que volverán a ser la referencia de la clase”.

¿Cómo es vuestro programa de competición para este año?

En tres semanas estaremos en Jerez para seguir entrenando y después iremos directamente al Mundial, que se disputa en mayo en Quiberón (Francia). Luego tendremos el Campeonato Europeo y todavía estamos pendientes de decidir si viajaremos o no a Los Ángeles este verano para entrenar allí”.

 Después de tu campaña olímpica en Finn, ¿por qué decidiste apostar por el Nacra 17?

El Finn dejó de ser clase olímpica, y si quería seguir en el programa olímpico tenía que reinventarme. Surgió la oportunidad de hacer proyecto con Nicole, que también estaba buscando un programa que le encajara al cien por cien. Habíamos navegado juntos en SailGP, que también es un catamarán con foils, y nos conocemos bien como equipo. Además, había un poco de vacío en España en esta clase y pensamos que era una buena oportunidad para dar el salto”.

¿Qué es lo más difícil de esta clase?

El barco en sí es de los más complejos de la vela olímpica. El foiling añade una variable que lo hace muy técnico. Yo diría que incluso más que el 49er, donde la flota es muy numerosa y todo se decide por milímetros. En el Nacra 17 el barco todavía es tan difícil de navegar que si consigues llevarlo rápido y tener buena técnica puedes marcar diferencias. La coordinación entre los dos lo hace especialmente complejo. Cualquier error de uno de los dos se paga muy caro, mucho más que en barcos que no vuelan”.

Empezáis esta campaña olímpica con un año menos de competición por las lesiones que tuvisteis en 2025. ¿Cómo lo ves de cara al objetivo de Los Ángeles?

Es verdad que el año pasado competimos poco, pero hicimos muchísimo trabajo en la sombra. Metimos muchas horas en el barco y sentimos que esos cuatro años de ciclo pueden ser igualmente provechosos. Nuestro objetivo es claro: queremos ganar una medalla en Los Ángeles. No nos conformamos sólo con ir a los JJOO. Técnicamente estamos muy contentos con el punto en el que estamos, y si conseguimos compenetrarnos bien como equipo, sinceramente, creo que llegaremos con opciones”.

¿Qué cambios has notado respecto a tu anterior campaña olímpica?

El cambio principal es el propio barco y el hecho de navegar con otra persona. En este caso, además, es una tripulación mixta, lo que añade complejidad porque somos físicamente diferentes. En pareja, si hay un problema entre los dos, no tienes a nadie más a quien recurrir. Por parte de la Real Federación Española de Vela contamos con un gran apoyo. Están apostando fuerte por el proyecto y esperamos devolver esa confianza con resultados”.

El camino hacia unos Juegos Olímpicos suele implicar muchos sacrificios. ¿Cuál es el que más te cuesta?

Sinceramente, no siento que lo que hago sea un sacrificio. Todo lo que hago es porque creo que me ayudará a ser mejor regatista. De hecho, casi sería un sacrificio dejar de hacerlo. Para mí, todo el proceso es importante, y si siento que algo me hará mejorar, lo hago con todas las ganas”.

¿Has tenido que cambiar mucho tu preparación física al pasar del Finn al Nacra 17?

Sí, aunque el Finn era mucho más exigente físicamente. Tenía que estar muy fuerte sí o sí. En el Nacra 17 es más una cuestión de controlar el peso y la alimentación. También voy bastante en bicicleta, que me gusta mucho, pero la exigencia física es distinta”.

 ¿Tienes algún ritual antes de salir a competir?

“No, la verdad es que no. No soy de rituales. Salgo al agua y ya está”.

 De todas las clases que has navegado, ¿cuál disfrutas más?

Ahora mismo diría que el Nacra 17 está arriba del todo. Es un barco que transmite mucho. En los grandes, como los de SailGP, tienes menos sensaciones. Además, en el Nacra 17 tengo el rol de patrón, por lo que tomo prácticamente todas las decisiones, y eso es algo que me gusta mucho. Ahora mismo es la clase que más estoy disfrutando”.

 ¿Vas a seguir compaginando la campaña olímpica con otras competiciones?

Sí. Mi prioridad absoluta ahora mismo está entre el Nacra 17 y SailGP. Luego también tengo mi propio J/70, el Jupy, con el que ganamos el Mundial mixto en 2025. Con este barco navego con mi novia y así podemos pasar tiempo juntos porque a ella le gusta mucho”.

También te hemos visto practicar Windfoil.

Sí, aunque últimamente menos. En Menorca tenemos condiciones increíbles en invierno, con mucho viento y buenas olas. Tenemos un pequeño grupo de amigos con el que salimos bastante cuando estoy en casa y tengo tiempo libre. Lo disfruto mucho”.

R

Redacción

Periodista de Menorca al Dia