La Selección Española de Ciclismo en Pista ha encontrado hoy en Albert Torres a su gran referente durante la Copa del Mundo que se disputa en Hong Kong. El ciclista de Ciutadella, en un día cargado de simbolismo al lucir por primera vez en carrera el buzo de vigente campeón del mundo, ha firmado una meritoria sexta posición en la prueba de Omnium, quedándose a las puertas de un podio que disputó hasta la última vuelta.
De menos a más: El camino hacia la final
La jornada comenzó con sensaciones inmejorables para el balear. Ya en la clasificatoria, Torres dejó claro que llegaba con "grandes piernas" al marcar un segundo puesto que vaticinaba una gran actuación. En la primera de las cuatro pruebas del ómnium, el scratch, el español rayó a gran altura terminando en sexta posición.
Sin embargo, el camino se complicó en la tempo race. Fue el momento más crítico del día para el menorquín, que finalizó 13º, un resultado que le obligaba a realizar una remontada épica si quería aspirar a los metales. Lejos de amilanarse, Torres tiró de oficio y clase en la eliminación, su prueba fetiche, donde firmó un segundo puesto magistral que le devolvía de lleno a la lucha por el podio antes del asalto final.
Una puntuación de infarto
La decisiva prueba de puntuación arrancó con Torres en disposición de todo. El ciclista español se mostró hiperactivo, sumando 20 puntos en los sprints y demostrando su punta de velocidad al anotarse el último de ellos. Además, logró ganar una vuelta al grupo, sumando otros 20 puntos extra a su casillero.
A pesar de exhibir un estado de forma sensacional, la diferencia táctica fue determinante: mientras que los cinco primeros clasificados consiguieron ganar dos vueltas al pelotón, Torres solo pudo consolidar una. Consciente de que necesitaba ese segundo bonus para asaltar el podio, el balear lanzó un ataque suicida en solitario durante el tramo final, peleando contra el viento y el cansancio en un intento heroico que, aunque no fructificó, levantó al público de sus asientos.
Resultados finales
Finalmente, Albert Torres cerró su participación con 124 puntos, a solo 13 del bronce, que fue para el británico Bostock (137 puntos). El triunfo absoluto se lo llevó el neerlandés Heijnen, intratable con 156 puntos.
Pese a la medalla que se escapó por poco, las sensaciones para el ciclista menorquín son inmejorables. Estrenar el arcoíris con este nivel de combatividad confirma que Torres sigue siendo uno de los grandes capos del fondo mundial, dejando el pabellón español en lo más alto en tierras asiáticas. Mañana volverá a correr con Sebastián Mora y dispondrá de más opciones de medalla.
