La guerra entre Estados Unidos e Irán y el consiguiente cierre del espacio aéreo en parte de Oriente Próximo ha dejado en el aire el regreso a casa de tres jóvenes menorquinas que están viajando por Filipinas. Su vuelta a España, prevista para el sábado 7 de marzo tras 15 días recorriendo el archipiélago, ha quedado condicionada por las cancelaciones y el colapso de conexiones que están afectando a los enlaces entre Asia y Europa.
Las afectadas son Andrea Quintana, Marta Armengol y Maria Sintes. Este jueves, 5 de marzo, se encuentran en Siargao y mañana, viernes 6, tienen previsto desplazarse a Manila, donde han reservado una noche de hotel mientras intentan encontrar una solución.
El problema, explican, se hizo evidente cuando comprobaron que su billete de regreso con Emirates, con escala en Dubái, quedaba en el aire. Aseguran que se enteraron de las cancelaciones por un comunicado de la aerolínea en redes sociales: “la compañía publicó un comunicado en Instagram y así nos enteramos de que se cancelaban todos los vuelos hasta el día 7”, y subrayan que no recibieron ningún aviso directo: “nadie nos ha enviado ninguna comunicación personal, ni la aerolínea, ni la embajada, ni nadie”.
A partir de ahí, explican, su día a día se ha convertido en una búsqueda constante de alternativas para regresar, pero sin lograr una opción clara. Las combinaciones que encuentran implican trayectos muy largos y precios elevados: “los precios están disparados, rozando las 40 horas de vuelo, con cinco escalas, por 3.000 euros”. Con la fecha de vuelta cada vez más cerca, admiten que la preocupación ha ido a más: “vemos que no tenemos muchas opciones para ir a España”.
Añaden que, desde allí, les resulta muy difícil comunicarse por teléfono con la aerolínea y los canales de atención, por lo que están recurriendo a familiares y amigos desde España para intentar gestionar el regreso. Aun así, sostienen que la ayuda efectiva que reciben es escasa y que “las opciones de solución y de contacto son básicamente nulas”.
Por su parte, la respuesta del Consulado español no les ha servido para resolver la situación. En su comunicación, el Consulado les remite a la aerolínea o a la agencia de viajes para buscar alternativas y deja claro el límite de su intervención: “No podemos gestionarle vuelos, cambios de billetes o comprarle billetes de retorno a España”.
A falta de una solución clara, cuentan que solo les queda moverse con la información que circula entre otros viajeros afectados: “vas escuchando a gente que está en la misma situación”. Algunas personas se arriesgan con rutas alternativas, pero ellas insisten en que no hay garantías y que todo cambia de un día para otro. “Ahora mismo estamos con mucha incertidumbre”, resumen, y dicen que siguen “a la espera” de saber si podrán volar y cuándo.
Su situación no es un caso aislado y se suma a la de otros viajeros españoles, también residentes en Baleares, que están encontrando dificultades para regresar desde Asia por las alteraciones en las conexiones aéreas.
En este contexto, el Govern de les Illes Balears ha informado de que está contactando con ciudadanos de las islas que se encuentran en zonas afectadas por el conflicto y el cierre del espacio aéreo para conocer su situación y ofrecer apoyo, en coordinación con el Ministerio de Asuntos Exteriores. Para canalizar incidencias, ha habilitado el correo balearsexterior@dgri.caib.es.
