El Boletín Oficial de las Illes Balears (BOIB) ha publicado la Ley 4/2026, de 11 de junio, de medidas urgentes para la transformación económica y simplificación administrativa. Con su publicación, ha entrado oficialmente en vigor la moratoria que suspende de forma temporal la tramitación de nuevos proyectos fotovoltaicos sobre suelo rústico en todo el archipiélago.
Esta regulación establece la congelación de las vías prioritarias que hasta ahora facilitaban la implantación de estas infraestructuras mediante el reconocimiento de la utilidad pública y la declaración de interés autonómico energético. El objetivo de la Conselleria es frenar la proliferación descontrolada de parques solares en el campo para garantizar un desarrollo equilibrado de las renovables que sea compatible con la actividad agraria, la preservación del territorio y los valores paisajísticos y ambientales de las islas.
Dos años para definir el mapa de las renovables
La moratoria funcionará como un paréntesis temporal. El Govern balear dispone ahora de un plazo máximo de dos años para redactar y aprobar una nueva planificación de las energías renovables y del almacenamiento energético. Esta ordenación quedará integrada en el Plan Director Sectorial Energético de las Illes Balears.
El nuevo marco normativo servirá para:
- Identificar con criterios claros las zonas más adecuadas y aptas para el desarrollo de proyectos energéticos.
- Establecer límites estrictos sobre las dimensiones e integración territorial de las plantas.
- Garantizar la coordinación entre la transición ecológica y la protección del suelo rústico.
Excepciones: El autoconsumo y los proyectos vigentes están a salvo
Desde el Ejecutivo autonómico han remarcado que la normativa no tendrá efectos retroactivos. Por lo tanto, aquellos promotores que ya cuenten con los permisos de acceso y conexión concedidos antes de la entrada en vigor de la ley podrán continuar con la tramitación de sus plantas.
Asimismo, la moratoria deja completamente al margen y excluye las instalaciones destinadas al autoconsumo energético (tanto residencial como empresarial), así como los proyectos de repotenciación o hibridación de centrales renovables que ya se encuentren operativas en las islas.
