Menorca será una de las zonas analizadas en la primera campaña oceanográfica de 2026 del programa RADMED, que desarrollará un equipo científico de los centros oceanográficos de Málaga y Baleares del Instituto Español de Oceanografía (IEO, CSIC).
La campaña, que comenzó ayer martes 11 de marzo en el puerto de Palma a bordo del buque oceanográfico Francisco de Paula Navarro, recorrerá durante 24 días el litoral español desde Barcelona hasta Málaga, incluyendo las Islas Baleares, con el fin de realizar una toma de datos multidisciplinar de variables físicas, químicas y biológicas para evaluar el estado ambiental del Mediterráneo y los efectos del cambio global en sus ecosistemas.
Para monitorizar esta área tan amplia se realizan secciones cubriendo la plataforma y el talud en puntos estratégicos de la costa, así como otros en la zona de los canales de las Islas Baleares y el golfo de Valencia. Estas secciones consisten en una serie de puntos fijos en los que se realiza un muestreo sistemático y rutinario de medición de distintas variables como la temperatura, la salinidad, el oxígeno disuelto, la alcalinidad, el pH, la clorofila, los nutrientes y la composición y abundancia de fitoplancton y zooplancton.
Durante la campaña se realizará una caracterización hidrográfica al noreste de Menorca y otra en Alborán a más de 2.500 metros de profundidad para evaluar la circulación de las aguas profundas en el Mediterráneo.
“En el Mediterráneo hay formación de estas aguas cada año y su dinámica es muy rápida, por lo que su seguimiento, dada su relevancia para el clima y para los ecosistemas profundos, es muy importante”, explica Cristina Alonso, jefa de la campaña. Para ello, se realizarán dos radiales a gran profundidad y se procederá al levantamiento y posterior fondeo de una línea de equipos oceanográficos de muestreo permanente desplegados en el marco del programa HYDROCHANNGES de la Comisión Internacional para la Exploración Científica del Mediterráneo, uno de ellos mantenido por el IEO desde 1997.
Además, se procederá a la revisión y mantenimiento del fondeo acústico pasivo instalado en la Costa de El Garraf hace un año frente a las costas entre Barcelona y Tarragona, cuyo objetivo es monitorizar el nivel de presión sonora en estas zonas de especial interés para la conservación. Esta costa se encuentra en la zona de influencia del Corredor Mediterráneo de Cetáceos.
Como novedad en esta campaña, se colaborará con el programa ARGO España en la búsqueda del perfilador ARGO (WMO 2904091) para su recuperación a bordo.
Estas campañas permiten incrementar los bancos de datos, caracterizar el estado medioambiental marino, generar series de datos temporales, establecer climatologías oceánicas, estudiar oscilaciones, tendencias, anomalías y su relación con el calentamiento global y el cambio climático. “Con estos datos disponemos de información veraz del medio marino pudiendo asesorar a las administraciones sobre la correcta gestión de los efectos antropogénicos y del cambio climático”, explica Francina Moya, investigadora principal del programa de seguimiento RADMED.
Los trabajos realizados en el marco del programa RADMED contribuyen a dar respuesta a las obligaciones derivadas de la Directiva Marco sobre Estrategia Marina de la Unión Europea (Directiva 2008/56/CE), cuyo objetivo es garantizar el Buen Estado Ambiental de los mares y sus ecosistemas a través de una serie de indicadores que reflejen potenciales efectos antropogénicos sobre el medio marino.
El programa RADMED, en el que participa un equipo científico de los centros oceanográficos de Baleares, Málaga y Murcia del Grupo Mediterráneo de Cambio Climático (GMCC), se viene realizando de forma periódica desde 2007, fruto de la fusión de diversos proyectos, alguno de los cuales comenzaron en 1992. Este programa ha permitido obtener una serie histórica de datos de más de tres décadas con la que es posible evaluar la tendencia climática del Mediterráneo y los efectos del cambio global en sus ecosistemas.
