El Consell Insular de Menorca y el Ayuntamiento des Castell han firmado este miércoles un convenio de colaboración dotado con 250.000 euros para hacer frente a las despesas extraordinarias derivadas de los desprendimientos en los acantilados de cala Sant Esteve y el Fonduco. Una situación crítica que, desde el pasado 27 de enero, ha obligado a adoptar medidas excepcionales para proteger a los vecinos y las viviendas.
El acto de firma ha estado encabezado por el presidente del Consell Insular, Adolfo Vilafranca, y el alcalde des Castell, Lluís Camps, acompañados por los consellers insulares Simón Gornés y Núria Torrent. Ambas instituciones han puesto de relieve la necesidad de esta cooperación ante una emergencia que supera la capacidad ordinaria del municipio.
Tres líneas de financiación clave
El acuerdo se divide en tres ejes estratégicos para combinar la vertiente social con la seguridad pública:
- Ayudas a la propiedad (100.000 €): Convocatoria extraordinaria destinada a que los propietarios de los inmuebles afectados puedan ejecutar obras de consolidación, estabilización y protección, tales como saneamientos, desbroces, anclajes o la instalación de mallas de contención.
- Realojamiento temporal (50.000 €): Partida para sufragar los gastos de alojamiento provisional y manutención de las personas evacuadas que no disponen de otra alternativa residencial.
- Actuaciones de emergencia municipal (100.000 €): Financiación de trabajos en espacios de titularidad pública para eliminar riesgos, como la estabilización de los acantilados, sistemas de contención, monitorización geológica, señalización y redacción de proyectos técnicos.
Compromiso institucional y celeridad
Durante la rúbrica, Adolfo Vilafranca ha señalado que el Consell tiene la responsabilidad de apoyar a los municipios ante emergencias de esta magnitud, recordando que el objetivo prioritario es que los vecinos recuperen la normalidad y la seguridad lo antes posible. Por su parte, Lluís Camps ha destacado la rapidez con la que se han movilizado geólogos y topógrafos desde que se produjeron los primeros desprendimientos a principios de año.
Para garantizar la viabilidad y liquidez inmediata del proceso, el Consell Insular abonará de forma anticipada el 50% de la aportación total. Asimismo, se creará una comisión mixta de seguimiento para supervisar el desarrollo de las obras y adaptar los recursos según evolucione la situación sobre el terreno.
