Menorca amanece este martes, 11 de agosto, bajo el aplastante abrazo del bochorno mediterráneo. La isla se enfrenta a una jornada de pleno verano marcada por el ambiente tórrido, donde la alta humedad marina y la presencia de calima en suspensión serán las grandes protagonistas junto al sol.
Madrugada tropical y primeras luces
La noche ha dejado poco margen para el descanso. Las temperaturas mínimas no han descendido de la barrera de los 25 °C a 27 °C, dando paso a un inicio de mañana luminoso pero cargado de humedad. El ambiente matutino preludia el pico térmico que vivirá la isla a partir de las horas centrales del día.
Mediodía: pico de calor e intensidad del mercurio
A medida que el sol se encumbre hacia el mediodía, los termómetros registrarán un ascenso notable. La Agencia Estatal de Meteorología mantiene activo el aviso amarillo por altas temperaturas entre las 12:00 h y las 20:00 h. Se esperan máximas que tocarán los 36 °C en el interior y el poniente menorquín, aunque la sensación térmica superará holgadamente los 38 °C debido a la masa de aire cálido y la humedad acumulada.
Tarde y estado de la mar
El viento soplará flojo a moderado de componente Este-Sudeste (entre 10 y 20 km/h), manteniendo un estado de la mar de marejadilla a marejada. Aunque el tiempo en tierra se mantendrá seco, mar adentro no se descarta algún amago de tormenta o aguacero aislado. Para quienes acudan a las calas, la temperatura del agua se mantiene en unos insólitos 30 °C.
Noche de nuevo sofocante
Con la caída del sol, los valores térmicos cederán muy lentamente. La noche volverá a ser marcadamente tropical, con registros nocturnos por encima de los 26 °C. Se recomienda a la población extremar la hidratación, evitar la exposición directa en las horas centrales y buscar refugio en zonas frescas.
