La Asociación de Vecinos de Es Castell ha manifestado públicamente su preocupación y desacuerdo con el espectáculo de motos acuáticas de alta velocidad programado para el próximo 18 de julio en el entorno de Cala Corb. A través de una carta de opinión, el colectivo vecinal defiende que las actividades del municipio deben priorizar la convivencia, la seguridad y la preservación del entorno natural por encima del mero entretenimiento turístico.
A los residentes les preocupa especialmente el enfoque de la exhibición, que en su propia página web se promociona con expresiones como "velocidad brutal". Según la asociación, este tipo de lenguaje vincula al puerto y al municipio con un modelo de espectáculo basado en el "exceso", alejándose del valor del respeto, la tranquilidad y la sostenibilidad que, a su juicio, caracteriza a Es Castell.
Críticas al ruido y al impacto marino
En el escrito, los vecinos señalan que el ruido generado por los motores, la posible afectación a la fauna marina, el impacto ambiental y los riesgos de la gran velocidad en un espacio portuario deberían haber tenido un mayor peso en la toma de decisiones. Aunque aclaran que no cuestionan el derecho a organizar actos lúdicos o deportivos, dudan de que este formato sea el más adecuado para el pueblo.
Por este motivo, la entidad ha mostrado su sorpresa ante el hecho de que la actividad cuente con la autorización de la Autoridad Portuaria y la colaboración del Ayuntamiento de Es Castell. La asociación denuncia una "aparente contradicción" entre los objetivos de la normativa portuaria —que busca garantizar la seguridad de la navegación y limitar riesgos— y un evento que ensalza la velocidad extrema, por lo que han reclamado una reflexión y una explicación pública a las instituciones.
Finalmente, el colectivo vecinal ha pedido que los recursos públicos se destinen de manera preferente a iniciativas que aporten un beneficio "más amplio y duradero" a la comunidad, como la mejora de servicios, la cultura o la protección del medio ambiente, insistiendo en que el patrimonio de Es Castell no necesita espectáculos basados en el ruido y la velocidad.
