La Dirección General de Costas y Litoral ha aceptado reparar y mejorar la rampa-varadero de la playa de Sant Tomàs, una actuación que el Ayuntamiento de Es Migjorn Gran venía reclamando desde hace cuatro años. Sin embargo, la resolución informa desfavorablemente el proyecto de ampliación de las instalaciones que había presentado el Consistorio, con un presupuesto de 392.260,75 euros.
El equipo de gobierno llevará este jueves al pleno la propuesta de aceptar expresamente la decisión de Costas, con el objetivo de poder intervenir sobre los 142 metros cuadrados que ocupa la rampa ya existente y garantizar la seguridad de los usuarios.
El varadero permanece cerrado desde hace dos meses, después de que el Ayuntamiento decidiera impedir de forma cautelar el acceso debido al deterioro y a los daños estructurales “significativos” que había sufrido como consecuencia de los temporales marítimos del invierno.
Ahora, el equipo de gobierno estudia llevar a cabo las “actuaciones mínimas necesarias” para poder reabrirlo en condiciones este verano. La intención es permitir las maniobras de botadura y retirada de embarcaciones a los propietarios de pequeñas barcas, mientras se redacta un nuevo proyecto de mejora.
El concejal de Turismo, Antoni Borràs, ha lamentado la demora en la respuesta de Costas. Según ha señalado, “la tardanza de Costas a contestar la petición municipal, casi tres años, ha provocado que el Ayuntamiento perdiera los fondos europeos que había conseguido para financiar la obra”.
“Ahora nos encontramos sin dinero y sin proyecto, y tendremos que buscar nuevamente fondos para poder llevarlo a cabo”, ha añadido Borràs.
