La Sala de Audiencias del Claustre del Carme de Maó acogió anoche la conferencia inaugural del Vi Menorca Fest, marcando el inicio de una feria que celebrará su jornada central este sábado. La docente y comunicadora Catalina Bibiloni, una de las voces más activas en la divulgación vitivinícola de las Islas Baleares, fue la encargada de abrir el evento con la ponencia titulada “Vins que miren al mar”.
Más allá de la copa: identidad y patrimonio
Durante su intervención, Bibiloni defendió que definir los vinos de Menorca únicamente mediante descripciones técnicas, como su aroma o frescor, resulta insuficiente. La ponente subrayó la necesidad de comprender el paisaje y el trabajo de los viticultores que hay detrás de cada botella.
- Destacó el valor del viñedo como un patrimonio cultural y agrícola fundamental para la isla.
- Alertó sobre los riesgos que supone la presión urbanística en Baleares, que pone en peligro la continuidad de las viñas tradicionales.
- Hizo un llamamiento a favor de la investigación y recuperación de variedades históricas.
En este sentido, puso como ejemplo el caso del calop blanc, una variedad tradicionalmente utilizada como uva de mesa que ahora se reincorpora al debate vitivinícola de Menorca. Bibiloni recordó que estas variedades autóctonas ofrecen una mejor adaptación al cambio climático y son clave para definir un perfil vinícola único para la isla.
Adaptación al clima y lenguaje accesible
La ponente también abordó el impacto del cambio climático, señalando que los territorios mediterráneos cuentan con cierta ventaja al haber trabajado históricamente con prácticas adaptadas a la sequía y al estrés hídrico. Entre las soluciones mencionadas, destacó la reducción de la densidad de plantación y la combinación del viñedo con otros cultivos para favorecer la regulación térmica.
Asimismo, Bibiloni reivindicó un lenguaje más accesible para los consumidores. Según la experta, para acercar el vino al gran público es fundamental conocer el contexto cultural mediterráneo que lo rodea.
Diálogo con el sector y retos de futuro
Al finalizar la conferencia, se inició un debate con bodegueros y profesionales del sector vitivinícola de la isla. Entre las principales conclusiones del encuentro destacaron:
- Reconocimiento local: La necesidad de que el público de Menorca valore más el producto propio para generar mayor demanda.
- Integración gastronómica: El reto de lograr que los vinos de la isla estén presentes en todas las cartas de los restaurantes, siendo coherentes con el discurso del kilómetro cero.
- Apoyo institucional: La importancia de contar con el respaldo de las administraciones públicas para garantizar la viabilidad del sector.
- Identidad territorial: El compromiso de seguir elaborando vinos donde el consumidor pueda "reconocer a Menorca dentro de la copa".
