El nadador cántabro que estuvo destinado en Menorca unos años como policía portuario Roberto Veiga está listo para lanzarse al agua en la que se perfila como la temporada más ambiciosa de su trayectoria deportiva. Con una planificación meticulosa que divide el año en dos grandes hitos internacionales, Veiga busca consolidar su posición en la élite de la natación para fuerzas y cuerpos de seguridad, mientras construye el camino hacia su objetivo definitivo en Oceanía.
Primera parada: El desafío explosivo de los EuroGames
El debut internacional de la temporada tendrá lugar este mes de mayo en Albi (Francia). Veiga se estrenará en los EuroGames, un formato inédito en su palmarés que prioriza la potencia y la velocidad pura. El cántabro se enfrentará a un programa "explosivo" diseñado para especialistas, donde cualquier error mínimo en la salida o el viraje penaliza drásticamente:
- 50 metros: Mariposa, Espalda y Libre.
- 100 metros: Libre y Obstáculos.
"Se ha confirmado un nivel muy alto. Es un formato muy atractivo y mi objetivo es subir al podio y seguir en la élite", afirma el nadador ante este nuevo reto.
Octubre: Revalidar el trono europeo
Tras la cita en Francia, el calendario no dará tregua. En octubre, Veiga afrontará el Campeonato de Europa, una competición con un peso emocional y deportivo específico: defender el título de campeón continental.
Sin embargo, para el deportista cántabro, esta cita de octubre tiene una doble lectura. Además de la lucha por las medallas, los europeos funcionarán como un "entrenamiento de calidad" de altísima exigencia para ajustar la preparación física y mental de cara a lo que está por venir.
El horizonte final: Australia 2027
Aunque el 2026 está cargado de compromisos, el equipo de Roberto Veiga trabaja con la mirada puesta en el horizonte de marzo de 2027. El Mundial de Australia es la meta absoluta, el escenario donde el nadador pretende culminar este ciclo competitivo en lo más alto del podio global.
Con la velocidad como bandera en Albi y la intención de revalidar el título en el Europeo, Roberto Veiga ha iniciado un camino de no retorno hacia la gloria internacional. Esta temporada no es solo una suma de medallas; es el prólogo de un asalto mundial.
