El Partido Popular de Sant Lluís ha solicitado públicamente la dimisión del concejal socialista Lluís Alcoberro tras el gesto que, según los populares, evocó el saludo fascista durante la sesión plenaria celebrada ayer en el Ayuntamiento de Sant Lluís. La formación considera que lo ocurrido constituye “una grave falta de respeto” y ha pedido además la apertura inmediata de un expediente disciplinario por parte del PSOE.
Polémica en el pleno por un gesto “inaceptable”
El incidente se produjo en el marco del debate sobre los vídeos de campaña del PSOE, en una sesión marcada por la tensión y la elevación del tono entre los distintos grupos municipales.
Según el comunicado remitido por el Partido Popular local, durante el pleno se realizaron gestos “asociados al saludo fascista”, algo que consideran “absolutamente inaceptable en el seno de una institución democrática”. Los populares subrayan que cualquier acción que evoque simbologías totalitarias supone una ofensa hacia las víctimas de esos regímenes y hacia los valores constitucionales.
“El pleno municipal es un espacio de debate político, no de confrontación exaltada”, señalan desde la formación, que insiste en que la discrepancia debe ejercerse “desde el respeto, la serenidad y la responsabilidad institucional”.
Exigencia de dimisión y expediente disciplinario
El punto más contundente del comunicado es la exigencia de responsabilidades políticas. El PP de Sant Lluís reclama a la dirección del PSOE la apertura inmediata de un expediente disciplinario contra el concejal Lluís Alcoberro y pide su dimisión por lo sucedido.
Asimismo, solicita una disculpa pública “clara y sin ambigüedades” ante los vecinos del municipio.
Críticas al tono del grupo socialista
El comunicado también cuestiona la actitud de la portavoz socialista, la Sra. Pérez, a quien acusan de mantener un tono inapropiado durante la sesión. Los populares reprochan tanto a ella como a Alcoberro haber interrumpido el turno de palabra del concejal popular De Diego, así como recurrir a acusaciones de “mentir” cuando, según el PP, se agotan los argumentos políticos.
Desde el Partido Popular insisten en que el Ayuntamiento debe ser “ejemplo permanente de respeto, convivencia y responsabilidad institucional” y advierten de que las instituciones no pueden convertirse en “escenarios de crispación”.
La polémica abre ahora un nuevo frente político en el consistorio de Sant Lluís, a la espera de la reacción del grupo socialista ante la petición formal de dimisión y expediente disciplinario.
