Es Castell podría permitir que algunos vecinos de Cala Sant Esteve regresen a sus hogares a partir del lunes. Así lo ha anunciado el alcalde, Lluís Camps, este sábado. El edil ha explicado que, a partir del 9 de febrero, técnicos municipales inspeccionarán los inmuebles con menos riesgo de desprendimientos del acantilado. Si constatan que alguno de ellos es seguro, se permitirá la vuelta de sus inquilinos.
Camps ha añadido que, si algún propietario contrata a un técnico de forma privada y presenta un informe que avale la seguridad del edificio, también se autorizará el retorno de los residentes. Cabe destacar que esta medida no afecta a quienes residen en el Fonduco.
En total, se ven afectadas por esta situación más de 110 viviendas: 70 en Cala Sant Esteve y el resto en el Fonduco.
Lluís Camps ha detallado también que un total de 35 vecinos de Es Castell han solicitado alojamiento provisional al no disponer de otra vivienda tras ser desalojados de sus casas; de estos, 9 proceden de Cala Sant Esteve y 26 del Fonduco. El problema se agrava debido a que varios de ellos tienen mascotas, lo que dificulta encontrar espacios adecuados para su realojo.
